Tengo una hernia discal, ¿y ahora qué?

9 de cada 10 problemas de columna son debidos a una hernia discal. Esto lo convierte en un importante problema para nuestra sociedad y para nuestra salud en general. La hernia discal puede aparecer a cualquier edad, aunque suele ser más común en personas de entre 30 y 50 años de edad, y es el problema que presenta más incapacidad en personas menores de 45 años.

¿Qué es una hernia discal?

Si analizamos las articulaciones de la columna, vemos que entre ellas tenemos una pequeña almohadilla llamada disco intervertebral, la cual entre otras cosas, nos ayuda a amortiguar los golpes que se producen en nuestra espalda, evitando que los huecos de nuestra columna (vertebral) se dañen. La hernia discal se produce cuando, por algún motivo, esa almohadilla se daña, produciendo que el anillo fibroso (parte más externa del disco intervertebral) se rompa y dé lugar a que la parte interna de ese mismo disco salga fuera de su lugar. Esto puede provocar una radiculopatía, es decir; un pinzamiento del nervio que se encuentre a ese nivel.

Vista superior vertebras espalda

¿Cómo se ha producido?

Generalmente, la causa suele ser el desgaste de los discos dando lugar a que sean menos flexibles facilitando a que se rompan o desgarren, incluso con movimientos simples y sin que la persona realice esfuerzos.

Solemos asociar este problema a la edad, pero hay múltiples factores que pueden producir dicho problema, como el sobrepeso, realización de trabajos que conlleven levantar o empujar pesos, mantener posturas inapropiadas durante largos períodos o los movimientos repetitivos. Por desgracia, también hay un factor que se asocia a nuestra genética.

Síntomas de la hernia discal

Los síntomas más comunes dependen del nivel al que se produzca la hernia, aunque los más comunes son:

  • Dolor local agudo
  • Dolor irradiado a la extremidad que inerva (en la zona lumbar puede producir la llamada ciática)
  • Debilidad muscular o sensación de pérdida de fuerza
  • Hormigueo
  • Dolor al toser

¿Tiene cura la hernia discal?

Existe un proceso llamado “reabsorción espontánea”, por el cual, una hernia vuelve a su lugar original y generalmente, va acompañado de una reducción de la sintomatología.

Desafortunadamente, aproximadamente el 10% de los pacientes presentará otra hernia de disco en el mismo lugar, ya que si el anillo fibroso se ha roto, es más susceptible a dañarse de nuevo, incluso con movimientos poco agresivos. Por ello, debemos prestar especial atención a nuestra espalda y chequear nuestra columna con regularidad yendo a un centro quiropráctico, tanto en la zona donde se produjo como en las áreas adyacentes.

¿Es peligroso ir al quiropráctico si tengo una hernia discal?

En un estudio, se llevó a cabo una revisión sobre el riesgo de la manipulación vertebral en el tratamiento de las hernias de disco lumbares. La estimación de que el riesgo pueda causar un empeoramiento clínico de una hernia de disco lumbar, es de menos de 1 en 3,7 millones.

En conclusión, la manipulación vertebral es segura, especialmente cuando se compara con otros tratamientos aceptados para la hernia de disco lumbar, lo cual debería estimular su uso en el plan de tratamiento conservador de la hernia de disco lumbar.

Además, otro estudio realizado en Suiza, analizó 102 casos para comparar la eficacia y coste de dos de los tratamientos conservadores utilizados en pacientes con dolor lumbar que sufren de hernias discales lumbares sintomáticas. Las conclusiones son que en estos pacientes, el tratamiento a través de terapia de manipulación vertebral (SM) respecto a pacientes que habían recibido una infiltración de la raíz nerviosa (NRI), es muy efectivo en el periodo de un mes. En el caso de la SM, el 76.5% de los pacientes se sentían “mejor” o “mucho mejor” mientras que el 62.7% lo hacía tras recibir el tratamiento con NRI, siendo la SM un 26% más económica.

Con todos estos datos y entendiendo qué es una hernia discal, llegamos a la conclusión de que con los ajustes quiroprácticos, podemos dar mayor movilidad a las vértebras, mejorando el rango de movimiento de estas y así prevenir, o bien, mejorar sucesos relacionadas con la hernia discal.

Por tanto, recomendamos hacer el chequeo de la columna vertebral para evaluar cómo podemos ayudarte, y por supuesto, ¡ajustarte con regularidad! Como puedes ver, acudir al quiropráctico tiene grandes beneficios, descubre con nuestro centro todos ellos.

Fuentes de información:

Oliphant D. Safety of spinal manipulation in the treatment of lumbar disk herniations: a systematic review and risk assessment. Journal of Manipulative & Physiological Therapeutics. 2004 Mar 1; 27(3):197-210.

Peterson CK, Leemann S, Lechmann M, Pfirrmann CW, Hodler J, Humphreys BK. Symptomatic Magnetic Resonance Imaging–Confirmed Lumbar Disk Herniation Patients: A Comparative Effectiveness Prospective Observational Study of 2 Age-and Sex-Matched Cohorts Treated With Either High-Velocity, Low-Amplitude Spinal Manipulative Therapy or Imaging-Guided Lumbar Nerve Root Injections. Journal of Manipulative & Physiological Therapeutics. 2013 May 1;36 (4):218-25.

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